La Tregua presenta "Lineas de fuga".La editorial que busca levantar la narrativa gráfica penquista

Diario El Sur
10 de Marzo de 2016
Por Sebastián Grant

Un proyecto que empieza a consolidarse es el de la editorial penquista La Tregua. El proyecto, encabezado por la gestora y artista visual Rosa Valdivia nació formalmente en diciembre del año pasado, con la intención de proyectar la narrativa gráfica del Biobío, desde Concepción.
Es así que el próximo viernes, a las 19 horas, lanzan la primera obra producida en la zona: «Líneas de fuga». El texto, integrado en la colección Lenguas Negras de la casa editora, es parte de un proyecto multidisciplinar, desde la perspectiva del diseño gráfico y la ilustración.
«En este caso, con referentes históricos y literarios de la ciudad de Concepción», cuenta Valdivia. Acota que en este contexto durante el año pasado se ha pintado murales en diferentes calles de la ciudad (reconocible es realizado en el cruce de Angol con Heras), se imprimió un cuadernillo con escritos que adelantaron un poco al lector acerca del universo de la novela (noviembre), y se realizaron exposiciones visuales en Concepción, Santiago y Antofagasta (entre octubre y enero pasado respectivamente).
«El ánimo era dar a conocer el proyecto de novela gráfica en estos variados formatos, para llamar la atención de los diferentes agentes, principalmente, jóvenes interesados en la creación y las áreas artísticas en general», dice.
– Claro, y también ampliar el público de la narrativa gráfica local y proponer un acercamiento más amable en áreas que en ocasiones se trabajan desde perspectivas tradicionales, como la literatura, o más ligados a trabajos formales, como el diseño gráfico.

MEDIO EN DESARROLLO
«Líneas de fuga», gestionada por Rosa Valdivia, cuenta con guión y textos de Óscar Gutiérrez. Se sumaron Cristian Toro (arte e ilustración), Daniela Venegas (diagramación) y Cristóbal Florín (edición y producción).
«A ésta primera novela gráfica que lanzamos bajo el sello, queremos sumar en el primer semestre la presentación del libro infantil ‘El planeta de los botones’ escrito por Maikel Loyola e ilustrado por el grabador Carlos Vergara (…) A futuro la novela gráfica «Fértil».
– El texto tiene como referentes el libro «Los túneles morados» de Daniel Belmar (1961) y «Vidas ejemplares» de Sergio Gómez (1994). En general, la novela se contextualiza en un ambiente que sugiere Concepción, sus noches, calles, sus bares, su ambiente universitario, sus vicios. Incluye, además, alusiones a temas contingentes que han sido parte de la vida penquista los últimos años.
– La editorial pretende abordar principalmente la edición de libros ilustrados y libros de arte. En este caso, la colección Lenguas Negras es nuestra línea de libros ilustrados y la primera que daremos a conocer después de un proceso de trabajo de cinco años (desde que generaron la feria «Comiconce»). A través de diferentes proyectos relacionados a la ilustración y las artes visuales hemos podido conocer a variados agentes, con diferentes ideas que hemos desarrollado en el transcurso del tiempo de manera colaborativa.
En relación a «Líneas de fuga» comenzaron a darle forma a la idea a mediados de 2014, en cuanto a la búsqueda de financiamiento y armado del proyecto. El año pasado se ejecutaron las exposiciones y la edición de la novela que, finalmente, se presentará en la capital regional (Zaguán. Arte y Libros, ubicada en Rengo 125).
«Después del lanzamiento en Concepción se viene la presentación en Santiago y el desafío de la distribución de modo profesional a nivel nacional», apuntaron, quienes forman el grupo que coincidió solo en esta apuesta. «Como editorial el trabajo colaborativo se ha dado a la par con diferentes equipos dependiendo de las necesidades profesionales de cada proyecto», indicaron.
– Uno bien movido y variado, sobre todo si hablamos de ilustración. Cada vez se suman al espectro de la ciudad jóvenes interesados en abordar el dibujo de manera autoral y experimental. También se producen varias ferias, se publica material web (…) De a poco va creciendo el circuito, tanto desde la perspectiva de la profesionalización, referida a la incursión en lo editorial, como la consolidación de estudios e ilustradores independientes.